jueves, 9 de enero de 2014

Chau

Desde ahora no te escribo más palabras para no olvidarme.
Desde ahora te escribo para olvidarte, para dedicarte los últimos versos de mi mente, para que sepas que desde ahora, somos libres de lo que fuimos. Ya la página está cambiando, y no es necesario que te lo explique.
No espero nada de tú parte. Sin hablar ya lo dejaste más que claro. Me sacaste de tú vida, y esta vez es real. Lo respeto y comprendo, y también sé que nadie nos sacará de nuestros recuerdos ni corazones, porque aunque ya no somos, siempre te tendré bien guardadito aquí adentro.

Que la vida sea algo grande, que nos llene de aventuras de todo estilo, y que algún día nos cruce en nuestro viaje para darte un abrazo, de esos magnéticos que tanto nos representan.
Compañero mío, lamento la despedida sin pena, pero ya te lloré lo suficiente. Mirar hacia adelante es nuestra mejor alternativa, y no olvides, que aunque la gente nunca supo entender… fuimos infinitos.