¿Será el
miedo u otra cosa?
Me lo dijo
bien claro, como nunca antes en mi vida, y lo entendí…
…entendí
que él ya se había lanzado desde el comienzo,
y yo, yo nuevamente en el limbo.
Sé que ya
no quiero pertenecer aquí, donde suelo estar, varada.
Pero admito que da
susto lanzarse. ¿Qué pasa si fallo
nuevamente? No quiero cometer más errores a su lado, no quiero sentir este
terror que hace a mis piernas tiritar.
Yo sé, lo
siento y lo amo. Sus ojos de universo, tan sinceros como agua. Lo sigo
sintiendo, y a veces dudo, ¿por qué?, las dudas me hacen paralizarme.
Ya lo veo,
lo veo bien clarito, es el miedo que me tiene acorralada, el miedo a amar
realmente, a amar como él lo hace… ¿qué puedo perder? Supongo que bien poco.
¿Qué puedo ganar? Quizá mucho más de lo que imagino…pero necesito encontrar la
forma de salir de éste lugar terrorífico y aventurarme, realmente, a esto que
es eléctrico.
Quizá para
esto llegó a mi vida, para aprender a
hacerlo correctamente,
o como mi ser lo necesita.
Siempre lo
busqué y aquí está, frente a mi como una estatua majestuosa… ¿lo dejo ir o me
arriesgo a todo?, la segunda suena mejor, pero mi costumbre me dice corre…creo
que esta vez no quiero correr.
Me detengo a observar el panorama desde otra
perspectiva,
para ver qué resultado obtengo.
Ya sabemos que desde la otra
visión tendré el de toda la vida.
Pero necesito un tiempo, es algo que nunca me
planteé realmente y asusta hasta la médula, sobre todo para alguien que siempre
le ha costado tomar decisiones…no quiero fallar, no quiero seguir cagada de
miedo.
Y lazarse,
cómo se hace, por dónde camino,
hacia dónde hay que ir para no caer nuevamente.
El miedo a
confiar; confiar en mí, en él, en la vida…paremos ya con eso.
Recuerda que eres
otra oportunidad para mejorarlo todo, que tienes miles de oportunidades para
cambiar de opinión, de caminar por otros caminos.
Éste es un nuevo camino, por
qué no lo caminas…dani.
Si me hablo
a mí misma, ya no sé cómo hacerlo jaja.
Me dejo influenciar mucho por mi cabeza
y la de los otros…¿será así?…pues ahora creo que sí.
Cuando no
ando idiota soy más feliz con él, conmigo, con todos.
Mi risa es distinta, mi
cuerpo pesa menos, se siente más bonito y más bello.
Pero sé que
te amo y que quiero avanzar contigo y mejorarlo.
Arriesgarme, da susto, pero es
lo que mejor me suena.
Escribirlo me aclara, me centra, como tú cuando tengo
pena…