Y al cerrar la puerta, pusiste tú mirada en la mía, sin poder negarme, obligándome a buscarte.
¡Y que suerte la mía!, con esta tecnología tan útil cuando quiere, te encontré a la primera, ni sabia tú nombre,
ni cruzamos muchas palabras, pero las miradas son las que valen, y esas fueron fieles, por ambas partes,
hasta el cierre de esa puerta.
No quería perder la posibilidad de volver a verte, y la tuve. Mi intención era más bien superficial, a lo que estoy, o estaba, acostumbrada hacer...ir, llegar, chocar, desaparecer. Era más fácil así, sin compromisos ni lazos fuertes, me gustaba tener esa vida, aunque debo admitir que era un poco vacía, pero aún así no pensaba en otra cosa mas que en pasarla bien.
Al llegar a esa disco en Bellavista, me asusté y arranqué. Quedé sorprendida de mi reacción y la Javi estaba igual que yo de sorprendida.
Entramos, no te vi., asíque seguí de largo.
"Quizás ni vino".
Hasta que me viste, y yo a ti. Internamente tuve un flashback a mi pre-adolescencia, ese nervio atontado que ya había superado tan bien.
Nos llenamos toda la noche de nuestra fiel amiga, con su perfume tan particular y delicioso. Risas hermosas que llegaban a mis oídos, todo era nuevo, familiar, agradable, cómodo y bello. Fue un flechazo de la vida,
de vida.
Desperté y sentí una sensación nueva, o más que nueva, conocida pero lejana. Desperté con sus caras en mi mente,y con mi corazón extrañándolos. Queriendo verlos, retroceder las horas y seguir riéndonos.
Ya tenías mi número, asíque esperé a que dieras una señal. Sabíamos que estaríamos cerca, y ganas no nos faltaban, de hecho sobraban.
A la vuelta del viaje espiritual, o más bien, durante, te pensé, te sentí y te necesitaba cerca mío.
Lloré por muchos motivos, pero uno no lo entendía, aparecías tú y los demás en mi mente a cada momento, miraba las estrellas...ah las estrellas, y estaban ustedes,
tú.
Te escribí y me escribiste...volví a los 15.
Estabas cerca.
Abrir los ojos esa mañana fue doloroso, nunca había tenido tanta fotofobia, tanto dolor muscular, tanta angustia de realidad.
Me acosté a la tarde, estaba muerta. Apareciste en palabras, y salte de inmediato a el encuentro.
Tantas veces había hecho esto, un encuentro con "extraños", pero esta vez se sentía aquello que hacia vibrar.
Horas, pasaron horas frente a la playa con ese frío, mirándonos, observando cada parte de ti, de mi, escuchando atentamente cada palabra, cada letra, cada respiración, sintiendo los movimientos sutiles...atentos. Y ahí supe...esto no es lo mismo.
Te amé ese mismo día sin saberlo.
sábado, 14 de junio de 2014
miércoles, 11 de junio de 2014
Dos, uno y dos....dos!!!
Te imagino tirado en la arena, fresca, con estrellas miles, iluminando cada parte de ti y de ese lugar.
Hasta creo sentir el olor que llevas ahora,
tan extraño y rico, tan tuyo y no.
Siento que han pasado miles de días,
desde la despedida,
desde ese instante que volvi la cabeza y no estabas.
Quisiera volver ahí,
darte un beso de esos aterciopelados,
alargando nuestro segundo infinito,
intentando saborear cada momento para que ninguno se nos escapara,
y dejarlos para cuando ya no estemos.
Es duro, te lo digo.Tengo la suerte de no ser estúpida,y poder levantarme cuando ya toqué fondo.
Y lo toqué bien tocado.
Días que mi pena llegaba más abajo de mis ojeras,
y ni el maquillaje podía hacer algo para remediarlo.
Que ni la música podía sacarme, y que mi corazón estaba reventado.
Dolor, sólo sentía dolor, y mis ojos,
mis ojos...no tenían brillo, ese brillo de ti, de mi. Yo.
No digo que la pena se ha ido,
no digo tampoco que no me es difícil extrañarte,
pero lo entiendo,
comprendí y acepto lo que nos está sucediendo.
Te acompaño amor, te acompaño,
caminemos mientras así lo quiera la vida,
pero no te olvides, que aún así,
nos encontraremos,
sin saber nada más que simplemente vernos los ojos.
La vida es sabia,
la tierra lo es,
no sé cuál es la razón de todo esto,
pero confio en ellas,
será un buen resultado, uno grande, de esos sabios.
Lo único que les pido,
es que nos devuelvan la oportunidad que nos quitaron sin peros.
Que ni tú ni yo fuimos lo suficientemente valientes para tomar en nuestras manos.
Te pienso, diario.
Te siento, día por medio en promedio.
¿Te extraño? cada segundo.
Pero se esfuma amor, se esfuma,
y ya se hace terrenal tú partida, y eso,
exactamente eso es lo que me asusta,
sentir tú no presencia.
Pero desde aquí, con este frío tan frío,
y tú allá con ese calor tan acalorado,
te envío la suerte del universo, las energías de mi cuerpo, el amor de todo mi ser,
y la sabiduría de nuestras mentes compatibles,
para que no estés solo,
y me sientas de vez en cuando.
Te acompaño amor, te acompaño.
Acompañame tú, acompañemoNOS,
NOSotros, dos, uno y dos,
con el corazón en la voz,
en la vida.
Te amo.
Hasta creo sentir el olor que llevas ahora,
tan extraño y rico, tan tuyo y no.
Siento que han pasado miles de días,
desde la despedida,
desde ese instante que volvi la cabeza y no estabas.
Quisiera volver ahí,
darte un beso de esos aterciopelados,
alargando nuestro segundo infinito,
intentando saborear cada momento para que ninguno se nos escapara,
y dejarlos para cuando ya no estemos.
Es duro, te lo digo.Tengo la suerte de no ser estúpida,y poder levantarme cuando ya toqué fondo.
Y lo toqué bien tocado.
Días que mi pena llegaba más abajo de mis ojeras,
y ni el maquillaje podía hacer algo para remediarlo.
Que ni la música podía sacarme, y que mi corazón estaba reventado.
Dolor, sólo sentía dolor, y mis ojos,
mis ojos...no tenían brillo, ese brillo de ti, de mi. Yo.
No digo que la pena se ha ido,
no digo tampoco que no me es difícil extrañarte,
pero lo entiendo,
comprendí y acepto lo que nos está sucediendo.
Te acompaño amor, te acompaño,
caminemos mientras así lo quiera la vida,
pero no te olvides, que aún así,
nos encontraremos,
sin saber nada más que simplemente vernos los ojos.
La vida es sabia,
la tierra lo es,
no sé cuál es la razón de todo esto,
pero confio en ellas,
será un buen resultado, uno grande, de esos sabios.
Lo único que les pido,
es que nos devuelvan la oportunidad que nos quitaron sin peros.
Que ni tú ni yo fuimos lo suficientemente valientes para tomar en nuestras manos.
Te pienso, diario.
Te siento, día por medio en promedio.
¿Te extraño? cada segundo.
Pero se esfuma amor, se esfuma,
y ya se hace terrenal tú partida, y eso,
exactamente eso es lo que me asusta,
sentir tú no presencia.
Pero desde aquí, con este frío tan frío,
y tú allá con ese calor tan acalorado,
te envío la suerte del universo, las energías de mi cuerpo, el amor de todo mi ser,
y la sabiduría de nuestras mentes compatibles,
para que no estés solo,
y me sientas de vez en cuando.
Te acompaño amor, te acompaño.
Acompañame tú, acompañemoNOS,
NOSotros, dos, uno y dos,
con el corazón en la voz,
en la vida.
Te amo.
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