jueves, 28 de noviembre de 2013

¡ESTA FELICIDAD NO ME LA QUITA NADIE!

Esta felicidad no me la quita nadie,
a pesar de que estos días son los más terribles para un estudiante,
yo me tomo mi tiempo para todo en esta vida,
y no le pongo tanta importancia a las cosas que para otros son de vida o muerte.

Estoy ansiosa de llegar y verte nuevamente,
te vi por tres días seguidos,
y me enamoré de ti. Ésta vez me quedo por muchos más,
espero poder volver y quedarme indefinidamente,
para tenerte siempre.
No me imagino las cosas que sucederán,
no me imagino cómo quedará mi cuadernito de tantas cosas que escribiré,
no me imagino cuántas historias crearé y compartiré con el mundo al llegar a casa.
Estoy muy feliz,
feliz por mi, por mi aventura que se aproxima,
por mi crecimiento personal que está tocando la puerta,
por toda la gente que llegará a mi vida
y por todas esas experiencias únicas que aguardan por mi.

Ésta alegría es tan distinta a las comunes,
éste miedito que siento en mi estómago es tan placentero,
que vale la pena arriesgarlo todo,
lanzarse a la vida y olvidar que el mundo existe,
olvidar por un momento a las personas que nunca te apoyaron,
olvidar los malos concejos, olvidar las rutinas y olvidar sobre todo
las cosas que quedan acá, en tu hogar, a ésta sociedad competitiva que me tiene harta.

Es el momento para comenzar a volverme quien quiero ser, quien soy y quien seré,
es momento para abrir los ojos, la mente y el alma y volar lejos de lo conocido,
y explorar un mundo lleno de cosas nuevas, de oportunidades, de momentos, de personas y emociones.
Estoy ansiosa por irme, aunque sea por 30 días, pero irme al fin y al cabo,
un mes donde no estaré con mis amigos, amigas, familia y seres amados,
un mes en el que estaré sola parte de él, y que por fin podré hacer lo que siempre quise… simplemente conocer el mundo. Éste mundo que me llama tanto,
que no me imagino irme sin antes conocerlo entero, éste mundo tan diverso y hermoso de distintas formas, que lo observaré desde todos sus ángulos.
Y mi viaje comienza luego, mi primer viaje al exterior, mi primer viaje que jamás olvidaré,
sacaré fotos con mis ojos, tantas que se irán directo a mi disco duro personal, y mi mano quedará cansada de tanto escribir, y mi voz tendrá razones nuevas para cantar. ¡Qué bello!¡Qué felicidad!.
Ésta es la vida que quiero, y es la vida que lucharé por tener.

martes, 12 de noviembre de 2013

Cuando la encuentres

Ojalá que cuando la encuentres,
me veas firme en la tierra,
sin gota de llanto,
ni rostro de pena.
Ojalá que cuando la encuentres,
me sientas dentro,
tan profundo, en el centro,
dónde sólo YO he llegado,
dónde sólo YO existía.
Ojalá que cuando la encuentres,
sientas intensamente mi huída,
que estaré tan lejos de ti,
que olvidarás mi rostro,
mi piel, y habrás perdido todo,
hasta tu ser.
Ojalá que cuando la sientas,
recuerdes mi cuerpo,
tan metido en tus entrañas,
que desearás que ella sea yo.
Ojalá que cuando la beses,
mi recuerdo caiga como la lluvia,
y te moje hasta dejarte empapado de mi.
Ojalá que cuando la ames,
recuerdes mis ojos,
y no podrás, y no te atreverás a dejarme,
a sacarme de ti.
Ojalá que cuando la encuentres,
no desee tantas cosas como yo,
que por culpa de los sueños
a veces se pierden sentimientos,
dejando frío el camino.
Y ojalá que cuando la encuentres,
yo ya no esté ni aquí ni ahí,
porque observar de reojo me arrancaría hasta lo que no tengo,
y prefiero irme lejos,
dónde tú aire no llegue,
dónde no exista la casualidad del encuentro,
para no verte a los ojos,
ni el corazón alegre.
Y suena egoísta, lo sé,
pero es que entiéndeme,
tú felicidad es mi desdicha,
porque esa sólo la encontrarás en brazos de otra,
sólo la encontrarás cuándo yo ya no esté.

jueves, 7 de noviembre de 2013

te nombro cucho

Te nombran,
y es punzante el nervio que mi estómago siente.
Te nombran,
y las ganas de verte se me hacen incontrolables.
Te nombran,
y mi corazón da un saltito,
de ese impulsivo, torpe.
Te nombran,
y recuerdo que no puedo habarte, verte, mencionarte…
…que me duele el alma saber que
no quiere saber más de mi.
Que no quieres cruzar caminos ni miradas, que todo lo que fuimos
se lo está llevando la vida, y me deja sólo con la memoria,
guardadita dentro mío,
como un tesoro que jamás nadie me quitará.

Te nombro,
y me llueven los ojos de lágrimas de pena aguda,
de alegría de saber que sin mi, tú vida mejora.
Te nombro, te nombro, te nombro… y aunque estemos ausentes
uno del otro, me llevas al centro,
me vuelves a mi sin quererlo,
me tranquilizas este corazón vuelto loco, esta mente confusa…
…te nombro cucho, te nombro.
Y no existe algo con más
intención que esto.

domingo, 3 de noviembre de 2013

El que me quiera encontrar enserio, 
me va a encontrar...
...y me va a encontrar, ¡DE VERDAD!.