Nunca me habían roto el corazón así, de una forma tan hermosa.
Con tanto amor de por medio, con tantos miedos, con tantos sueños.
Espero que un día, podamos vernos a los ojos con orgullo;
abrazarte y decirte que ya está superado, que ya no duele,
y gracias por darme una lección tan grande.
Y amar nuevamente, amar a alguien que me ame tan intensamente como lo hice contigo.
Pero que esta vez podamos ser...
Se que mi futuro será brillante, seré más grande, más sabia,
entenderé cosas hermosas, y amaré tanto que mi piel iluminará todo al paso de mi camino.
No digo que estoy feliz por lo sucedido,
mi conciencia de todo ante mano, es un arma de doble filo,
yo supe cosas mucho antes de que las dijéramos, de que las aceptáramos, de que la hiciéramos,
yo supe ese día en el auto, que te amé, que te amo,
supe también que iba a correr, pero sabiendo que iba a volver,
lo que no supe era que iba a ser así,
así mi amor por ti, así tú ida, así yo acá...cuesta aceptar cosas siendo tan conciente de ante mano.
Hoy abrí mi tesorito,
casi nunca lo hago, para que no se gaste,
pero hoy hice una excepción.
Acaricié las telas, y acerqué mi nariz...debo decir que dolió como nunca antes.
Entendí que sigo con el corazón hecho mierda,
porque sentí fuertemente el dolor, esa herida como de cuchillo, con filo, punzante.
Acepté tú ida, lejos, sin modo de verte la piel directamente.
Acepté que si no acepto dolerá más y más.
Entendí que debo alejarme para sanar, para ordenarme entera, de pies a cabeza,
para poder seguir, y crecer, para volver a ti y decirte que todo está bien,
más que bien, que está perfecto aquí dentro.
Debo decirte que después de esa decisión difícil de tomar,
me siento menos cargada,
con menos peso en mi cuerpo,
no digo que no duela, pero es soportable.
Me tomó 2 meses y 1 semana armarme de valor y decirte que te quiero lejos por un tiempo,
el que sea necesario.
Tú no lo hiciste por mi, y eso me reventó aún más,
y supe que tenía que hacerlo yo, por mi y por nadie más.
Amor, créeme cuando te digo que esto no es fácil,
es una lucha diaria, constante,
es estar en un campo gigante lleno de bombas, y que cada paso que doi
explota una, haciéndome explotar a mi también.
Todos los días son un viaje distinto, a mi interior, a mi ser, a mis emociones;
un viaje exterior, a aprender a convivir con personas de nuevo,
a darme cuenta que estoy aquí y no allá. Que tengo metas y tengo que cumplirlas para lograr mi objetivo final.
Creo que nunca antes había extrañado tanto a una persona,
tantos días, tantas horas seguidas,
tantos desvelos,
tantas huidas del mundo, encerrándome para no ver nada, para no sentir nada.
Pero lo más terrible ya pasó,
ahora estoy mejor, no digo que sané, pero te digo si, que ahora pronto se asomará el sol.
Ya despertar no es tan difícil,
ya salir de mi hogar es algo agradable, necesario.
Pero si mi amor por ti sigue intacto, increíblemente intacto, quizá aumentado,
cosa que me sorprende.
Si mi cuerpo te quiere cerca, si mi corazón quiere amarte cerca, si mis ojos quieren verte el alma,
si mi voz quiere cantarte todo lo que llevo dentro, si mi vida quiere estar con la tuya.
Pero, aunque odiemos este dicho, hay que darle tiempo al tiempo, hay que dejar que la vida nos haga caminar, hay que aprender de todo esto. Pero sobre todo hay que vivir.
Gracias por las cosas bellas que me entregaste, gracias por todo lo me diste, tus besos por ejemplo...
gracias por amarme y por enseñarme amar, que eso lo había olvidado hace un tiempo ya.
Gracias por todo lo que me entregas a distancia, lo siento, si que si, y espero que tú también, porque a pesar
de que no hablemos, ni veamos nuestros hologramas, te pienso cada segundo, eres constante aquí y lo seguirás siendo hasta que mi corazón decida.
No quiero que pienses ni sientas que es una despedida definitiva, nada es definitivo en la vida,
excepto la muerte (de cuerpo claramente), es temporal, porque es necesario volver a ti y viceversa,
es necesario conversar y vernos nuevamente. Es necesario...
Con mucho amor, del que tú conoces bien de mi.
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