domingo, 22 de mayo de 2016

Me fui volando.



Te fuiste volando lejos

Me fui volando lejos…de nosotros.

Se ahoga el llanto en medio de la garganta, atravesado, con burbujas de pena sale a grito pelado.

Me fui volando lejos, sin querer hacerlo. Te suelto chincol.
Te miré a los ojos, te veo.  Entero te desnudo, te suelto.

Nuevamente los caminos se separan, nuevamente con peso en el paso que avanza con ritmo ritardante.

Reiterantes tus besos en mi boca, el fuego se expande en mi cuerpo y te deseo, más que antes, te deseo. Me fundo en ti, nos fundimos, nos hacemos uno. 

No nos atrevimos, y se nos fue, nos fuimos. Nos perdimos, en medio del caos, en medio de todo, nos perdimos. Y te encuentro ahora, ahora que el tiempo se nos va, cuando cae de nuestras manos, nos encontramos. 

Me dejaste el beso pegado, electrizante, palpitante. Duele.

El chincol se fue volando, y yo, sin quererlo, le seguí cantando. Le ayuda al vuelo, hacia esa dirección que ambos conocemos, que quizá el tiempo no sea traicionero y nos deje volar el mismo vuelo sin miedo. 

Te deseo, cada célula de mi ser te desea. Con puro fuego, con agua y fuego.  Quiero tú calor, abrazarlo y sentirte, sentirme.  Ahogarme en ti, plenamente en ti.

Te beso, te abrazo. No quiero decir adiós, y confiaré en el tiempo una vez más porque creo en este viaje vibrante que nos cala el cuerpo.


Tiempo dame tiempo y no seas traicionero. Que cuando creo ser tu amiga me agarras y me mandas lejos.

Me fui volando...no sé, extraviada en el cielo, extraviada chincolito te universo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario