Lloro, lloro
por dentro lloro,
a veces sale,
a veces vuela,
pero lloro.
Mi corazón pesa,
está triste,
me duele la cuerpa,
tengo pena...
Observo y me doi cuenta de todo lo que no he sanado.
De todo el daño que permití
por poco amor hacia mi.
¿Cómo se perdona?
¿Cómo me perdono?
La vida sigue,
sigue y no para.
Me cansa,
me agota, para.
Detente, observa, camina, GRITA.
Pesa el agua,
pesan las piernas,
pesan las decisiones ajenas, y no tanto.
Me alejo,
te alejo.
Me voy por otro camino.
Pensar.
Paz.
Estar conmigo y en mi.
Protegerme,
porque duele y me asusta.
¿Cómo puedes decirme que me amas, después de todo?
Como si diciéndome eso,
ya todo lo anterior se esfuma,
no existe,
no está.
Pesan los pensamientos.
Me duele el corazón.
Mi amor lo rompió,
y hoy lo quiere de vuelta.
Pero no entiende,
que se lo llevó lejos de mi calor.
Y como si todo...o nada,
acarició y explotó.
lunes, 19 de marzo de 2018
Dale...caminemos.
Hay que darse el tiempo que sea necesario,
para sanar.
Se lamen las heridas,
levantas la mirada,
aprecias el camino recorrido,
y te das cuenta que estás viva,
que a pesar del dolor, al final del camino,
te encontrarás de nuevo.
para sanar.
Se lamen las heridas,
levantas la mirada,
aprecias el camino recorrido,
y te das cuenta que estás viva,
que a pesar del dolor, al final del camino,
te encontrarás de nuevo.
Te llevo dentro.
Nuevamente me espejiaste.
Me muestras que lo que llevo es ego puro.
Tanto que aprender, y ahí vienes, o voy, y con unas simples palabras,
que duelen como agujas, me enseñas.
Gracias por todo,
aquí se cierra el camino - quizá no-.
Fuiste bello mientras sucedimos.
Todo el amor que sentí,
que siento,
es verdadero, y cada vez que te cruces por mi mente,
lo lanzaré hacia ti, para soltarlo un poquito más. Para liberarme otro tanto.
Las cosas bellas siempre se llevan con una,
son parte del equipaje que si dejamos en la mochila.
Gracias corazón,
por aparecerte tan inoportuno,
y así como llegaste, te vas.
p.
Me muestras que lo que llevo es ego puro.
Tanto que aprender, y ahí vienes, o voy, y con unas simples palabras,
que duelen como agujas, me enseñas.
Gracias por todo,
aquí se cierra el camino - quizá no-.
Fuiste bello mientras sucedimos.
Todo el amor que sentí,
que siento,
es verdadero, y cada vez que te cruces por mi mente,
lo lanzaré hacia ti, para soltarlo un poquito más. Para liberarme otro tanto.
Las cosas bellas siempre se llevan con una,
son parte del equipaje que si dejamos en la mochila.
Gracias corazón,
por aparecerte tan inoportuno,
y así como llegaste, te vas.
p.
Cambio de piel
Vuelvo al vuelvo.
Vuelvo al vuelo,
sola, ella, yo...
Te dejo acá,
una parada en el camino,
para darme la última lección antes de seguir.
Se sana las alas,
se sana y con la mirada en alto pulsa,
llegada,
esperada llegada.
Vuelvo al vuelo,
sola, ella, yo...
Te dejo acá,
una parada en el camino,
para darme la última lección antes de seguir.
Se sana las alas,
se sana y con la mirada en alto pulsa,
llegada,
esperada llegada.
sábado, 4 de marzo de 2017
Maternar
Lo solitario de la maternidad
es querer un abrazo de contención
y saber que, sólo estás tú misma para darlo.
Es querer compañía,
más allá del físico, en momentos que quieres huir de todo esto...
porque sí, hay momentos en los que deseas huir.
El cansancio acumulado desde el día que
supiste que un ser crece dentro tuyo,
hasta la fecha. La frustración del desorden, del no entender,
del no poder ir al baño tranquila y si,
que te de un beso, un abrazo, te alegra, sientes amor (mucho), pero
eso de que todo se arregla, o toda la pena, miedos, etc...se van, es un simple mito.
La maternidad es intensa,
solitaria, llena de emociones contradictorias.
No es un cuento de hadas, con todos los colores bellos. Es tener tú ropa llena de papillas
y mocos de pena.
Es tener el cuerpoalma cansados, es levantarte a las 5 am. porque tú hija tiene pesadillas,
fiebre, vómitos y aún así despertar después a hacerle desayuno y dejar todo lo tuyo
para cuando ella esté bien, calmada.
La privacidad no existe,
el orden menos.
Duele la entrega a este nivel, es un amor que agota, pero que a pesar de todo,
sigues, sigues y sigues en el camino,
porque, aunque hayan días negros, sabes que al final,
es el amor más inmenso que jamás conocerás,
y que el Universo es sabio, que después de un tiempo la mano se devolverá,
porque ¡SI!, eres una de la minoría que quiere mejorar la humanidad y,
tú y ella son la gran prueba,
el gran desafío para.....
AMAR.
es querer un abrazo de contención
y saber que, sólo estás tú misma para darlo.
Es querer compañía,
más allá del físico, en momentos que quieres huir de todo esto...
porque sí, hay momentos en los que deseas huir.
El cansancio acumulado desde el día que
supiste que un ser crece dentro tuyo,
hasta la fecha. La frustración del desorden, del no entender,
del no poder ir al baño tranquila y si,
que te de un beso, un abrazo, te alegra, sientes amor (mucho), pero
eso de que todo se arregla, o toda la pena, miedos, etc...se van, es un simple mito.
La maternidad es intensa,
solitaria, llena de emociones contradictorias.
No es un cuento de hadas, con todos los colores bellos. Es tener tú ropa llena de papillas
y mocos de pena.
Es tener el cuerpoalma cansados, es levantarte a las 5 am. porque tú hija tiene pesadillas,
fiebre, vómitos y aún así despertar después a hacerle desayuno y dejar todo lo tuyo
para cuando ella esté bien, calmada.
La privacidad no existe,
el orden menos.
Duele la entrega a este nivel, es un amor que agota, pero que a pesar de todo,
sigues, sigues y sigues en el camino,
porque, aunque hayan días negros, sabes que al final,
es el amor más inmenso que jamás conocerás,
y que el Universo es sabio, que después de un tiempo la mano se devolverá,
porque ¡SI!, eres una de la minoría que quiere mejorar la humanidad y,
tú y ella son la gran prueba,
el gran desafío para.....
AMAR.
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